La feria más larga con la que cuenta el estado, la dedicada a la esfera de vidrio en el municipio de Tlalpujahua, inició sus actividades con la intención de comercializar 10 millones de esas piezas hasta el próximo 16 de diciembre y que son producidas por alrededor de 160 talleres durante ocho meses de trabajo.

La oferta concerniente a la edición número 13 de la Feria de la Esfera de Tlalpujahua se desarrolla en el Auditorio Municipal, y consta principalmente de la exposición y venta de esa artesanía, así como de talleres en los que se muestra al público el proceso de confección.

Desde hace ya 35 años, Joaquín Muñoz y su esposa, Marielena Ruíz, en una lucha por sacar adelante a su familia fundaron la primera fábrica de esferas en Tlalpujahua en 1975;  diez años después de su creación comienza a exportar productos a Estados Unidos y Canadá, convirtiéndose así, en la más representativa de la región.

De ahí, surgieron cinco fábricas y más de 180 talleres familiares de los cuales dependen alrededor de tres mil personas de manera  directa de este oficio.

Desde entonces y hasta ahora, la elaboración de la esfera es totalmente artesana y consiste en moldear un tubo de vidrio, el cual a base de calor se hace suave para poder moldearlo a base de aire,  después, se platea o metaliza la pieza, y al final, se pinta a mano.

Así, muñecos de nieve, casas, pinos, las tradicionales esferas redondas y muchas figuras más, llegan a los mercados nacionales e internacionales, después de un proceso que lleva mucho tiempo y esfuerzo por parte de los artesanos que las realizan.

Según Daniel Muñoz Ruiz, administrador de la primera empresa dedicada a la esfera, de nombre la Casa de Santaclos, la esfera no solo es un negocio por su venta, sino también es una atracción turística, que atrae a más de 30 mil personas por año a visitar Tlalpujahua, lo que favorece la economía de todo el pueblo.

Aunque lamentó, que a veces las personas no valoren el esfuerzo de los artesanos y que los mismos productores por el afán de vender, devalúan su trabajo al dar precios extremadamente bajos, que además no les dejan ganancias.

También comentó, que los productores de esferas en el pueblo mágico michoacano, luchan por favorecer la economía mexicana, por lo que prefieren abastecerse de materia prima nacional, además de pelear porque los productos que se venden sea hechos en este lugar y no en otras zonas, como algunas personas quisieron hacerlo.

Así, en Tlalpujahua están trabajando por cada vez hacer crecer más la venta de esferas, para que a la par crezca el pueblo en general, e invitan a visitar la feria de este producto, la cual estará hasta diciembre de este año y en la que podrás encontrar esferas desde dos hasta los cien pesos.

 

Con información de:

La Jornada Michoacán

Quadratín