IGNACIO LOPEZ RAYÓN

José Ignacio Antonio López-Rayón y López-Aguado (Tlalpujahua, Michoacán, 1773 – Ciudad de México, 1832) fue un insurgente mexicano, secretario del cura Miguel Hidalgo y Costilla, que encabezó el movimiento de independencia de su país a la muerte de éste. Redactor de los Elementos constitucionales, miembro de la Suprema Junta Nacional Americana (Junta de Zitácuaro) y del Congreso de Chilpancingo en 1813 que daría como fruto la Constitución de Apatzingán de 1814.

Luchador incansable, honrado soldado y brillante jurista que dio todo, por el más alto de los ideales: El amor patrio.

Al estallar la Guerra de Independencia, en septiembre de 1810, Rayón mostró prontamente su simpatía con la causa motivando a sus vecinos a sublevarse. Su primer contacto con los insurgentes lo tuvo a través de las acciones de Antonio Fernández, quien, precediendo a Hidalgo en su marcha a México, y pasando por Maravatío, cercano a Tlalpajahua, realizó grandes destrozos y pérdidas económicas a las haciendas españolas, por lo que Rayón decidió enviar una misiva a Fernández, sugiriéndole un plan de creación de una junta que representara la autoridad de Fernando VII, a fin de evitar la dilapidación de bienes y que, en su lugar, se emplearan en apoyar la revolución. Antonio Fernández consultó dicha propuesta a Hidalgo, quien la aprobó, ordenó a Fernández ponerse a las órdenes de Rayón y mandó una carta a éste donde le felicitaba y le motivaba a continuar operando con el plan propuesto.

Debido a estas acciones, Rayón atrajo la atención del gobierno virreinal, entonces a cargo de Francisco Xavier Venegas, quien lo mandó aprehender.6 Sin embargo, Rayón logró escapar y se unió a las fuerzas de Miguel Hidalgo y Costilla en Maravatío, donde fue nombrado secretario de Hidalgo.

Así, acompañó a Hidalgo y participó en la batalla del Monte de las Cruces, después de la cual, regresó a Tlalpujahua, a resolver sus negocios personales y a convencer a sus hermanos de unirse a la causa.

 

CENOBIO PANIAGUA

Nació el 30 de octubre de 1821 en Tlalpujahua, Michoacán, sus primeros estudios musicales los realizó bajo la dirección de su tío, Eusebio Vázquez, quien dirigía la orquesta de la Catedral de Morelia y le impartió sus primeras clases de violín. Desde muy temprana edad, el músico demostró inquietud por conocer todos los instrumentos que integraban las orquestas pueblerinas. En su adolescencia estudió la ejecución de varios instrumentos y composición en Toluca, Estado de México, además, durante esta época creó sus primeras piezas de salón. Alentado por sus primeros triunfos, el músico decidió encaminar sus aspiraciones rumbo a la Ciudad de México. Tras varios intentos fallidos por recibir cátedra de José Antonio Gómez, decidió estudiar por su cuenta mediante métodos extranjeros en diversos idiomas

Posteriormente, Paniagua tuvo la iniciativa de crear su primera ópera, y al no haber libretos ni libretistas, tomó uno de Félix Romani, libretista de Vicenzo Bellini, y dio vida a su primera obra, titulada Catalina de Guisa, estrenada el 29 de septiembre de 1859, la cual fue dedicada al general Miguel Miramón. El éxito que obtuvo con su primer obra lo animó a crear la Academia de Armonía y Composición, donde estudiaron Melesio Morales, Mateo Torres Serratos, Miguel Planas y Carlos J. Meneses’. Fue profesor de Ángela Peralta. En dicho instituto se crearon óperas como Cleotilde de Coscenza, de Octaviano Valle; Adelaida y Comingio, de Ramón Vega; Atala, Agorante, rey de Nubia y La reina de las hadas, de Miguel Meneses y Romeo y Julieta e Ildegonda de Melesio Morales, las cuales fueron representadas en su compañía, la primera empresa operística mexicana. Entre 1862 y 1863 participó en diversos conciertos organizados por un grupo de mujeres liberales encabezado por Margarita Maza de Juárez. En 1863 compuso la ópera Pietro d’Abano (1863), obra que festejaba la derrota del ejército francés en Puebla en mayo del año anterior. En ese mismo año se le acusó de plagiario, pues se decía que su obra Catalina di Guisa era una copia de una obra italiana llamada Marcos Visconti, compuesta en 1855. Al parecer los críticos olvidaron que Paniagua había compuesto su obra 10 años antes.Dos años después, ya durante el gobierno del emperador Maximiliano de Habsburgo, intentó viajar a Cuba, pero luego de tres años de espera, en 1868 se trasladó a Córdoba, donde vivió hasta su muerte acaecida el 2 de noviembre de 1882, . Compuso además la ópera El paria, el oratorio Tobías, la pieza escénica breve El paria, un Réquiem y más de 70 misas.

 

ELVIRA VARGAS RIBERA

Nació en Tlalpujahua, Michoacán el 28 de diciembre de 1908, hija de María de Jesús Rivera y Joaquín Vargas. Se traslada a la ciudad de México a cursar la preparatoria la cual abandona al no tener recursos económicos para su manutención e ingresa a trabajar en un despacho de abogados.

Su sentido de la justicia llevó a las paginas de los periódicos la realidad de los trabajadores petroleros y la realidad de las condiciones de las y los indígenas de Chiapas antes que a fines del siglo XX fueran noticia internacional.

En etapa estudiantil Elvira Vargas adopta el Vasconcelismo como ideología, lo que la hace cuestionar desde la izquierda el quehacer cotidiano, lucha en sus años de preparatoria por la autonomía universitaria.

Elvirita, como era conocida en el medio, ingresa al periodismo en 1931 como redactora del periódico El Nacional, más tarde El Universal publica su trabajo y tras sus reportajes sobre los trabajadores del petróleo y la expropiación petrolera regresa al El Nacional como jefa de Redacción.

Vargas fue columnista de la Cadena García Valseca de 1946 a 1952; a los 51 años de edad inicia su trabajo como colaboradora del periódico Novedades y en 1959, cuando se funda La Tarde es reportera y formadora, hasta llegar a la Jefatura de Redacción y transitoriamente la dirección.