De los pulmones surge un soplido, el que moldeará el vidrio para dar forma y tamaño a la artesanía más esperada de la temporada decembrina, la tradicional esfera de Tlalpujahua, la misma que ha dado fama a éste que es considerado Pueblo Mágico, desde 2005 por la Secretaría de Turismo Federal.

Sus calles empedradas encaminan hacia tiendas y fábricas familiares, todas ellas dedicadas a la elaboración y venta de esferas, de las que no pueden pasar desapercibidos su brillo, color, diseño, con un sin fin de imágenes decorativas que estilizan su figura y que hace recordar las palabras del fundador de la primera fábrica en Tlalpujahua, Joaquín Múñoz Orta: “La esfera de vidrio es una poesía”.

Una de las muchas casonas antiguas e imponentes de la parte histórica de este municipio, a dos cuadras al sur de la presidencia municipal, se señala como el punto de detonación económica que salvó de la ruina a Tlalpujahua en los años 60, tras el decaimiento de la minería local y la insuficiencia del tallado de cantera como fuente de ingresos, cuando en 1965 Joaquín Muñoz Orta y María Elena Ruiz de Muñoz fundaron la primera fábrica de esferas de vidrio soplado, y que a más de 40 años de distancia sus 10 hijos lograron llevar a otras fronteras para enfrentar ahora “los retos del mundo globalizado”.

El señor Joaquín Muñoz Orta emigro a los Estados Unidos donde en Chicago se familiarizó con la fabricación de árboles de navidad. Ya en la ciudad de México, él y su esposa la señora María Elena Ruíz empezaron a fabricar esferas de navidad, regresando a su natal Tlalpujahua para instalarse definitivamente. En 1964 montaron un pequeño taller de esferas en su casa y en 1965 nace la empresa “ADORNOS NAVIDEÑOS”, que se ha posicionado como la empresa más grande de esferas de todo Latinoamérica, 1,100 personas trabajan en la empresa, elaboran alrededor de 38 millones de esferas al año, de las cuales 26 millones se destinan a la exportación, mientras que el resto se comercializan en el país, Hoy además de la empresa citada, existen varios talleres medianos y pequeños donde se fabrican esferas de navidad.

Artesanía con una tradición de 40 años “hechas a mano”, es la principal fuente de empleo en el municipio.
Son las más importantes de América, están entre las 5 mejores del mundo. Aquí se pueden comprar, visitar, conocer, durante los meses de febrero a noviembre.

José Muñoz Ruiz, administrador de la Casa de Santa Claus, relata que a finales de la década de los 50 “mis papás comenzaron la producción de esferas en un taller pequeño y en 1965 formaron la empresa Adornos Navideños, que actualmente es la fábrica más importante de México y América Latina en cuanto a producción, calidad y precio”.

La familia Muñoz, como se les conoce en el pueblo, fue el origen de la tradición en la producción de esferas, “es un orgullo que la iniciativa y el trabajo de mis papás haya dado como fruto el oficio de Tlalpujahua, que es el pilar de la economía y la oportunidad de sustento de las familias”.

José Muñoz Ruiz, quien ahora está al frente de “la fábrica grande”, como ahora se le conoce a la empresa que fundó su padre y que mantiene una planta laboral de 500 trabajadores, explicó la influencia adquirida por Joaquín Muñoz durante una estancia en Estados Unidos sobre el trabajo en vidrio soplado, lo que después aplicó en este municipio michoacano frente a la quiebra industrial.

“Esto empezó como una empresa familiar en 1965 con la posibilidad de ver por la demás gente, y en los años 70 empieza la exportación principalmente a Estados Unidos y Canadá”.